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Oficina del Secretario de Prensa
9 de octubre de 2008

Declaraciones del Presidente en la Celebración del Mes de la Hispanidad
South Lawn

2:10 P.M. EDT

EL PRESIDENTE: ¡Hola! Siéntense. Bienvenidos a la Casa Blanca. (Risas.) Éste es el último "Mes de la Hispanidad" que paso como presidente, y por eso, le dije a mi personal que hoy quería hablarles sólo en español. (Aplausos.) Me contestaron: "Señor presidente, antes de dar un discurso en español, ¿por qué no llega primero a dominar el inglés?" (Risas y aplausos.)

President George W. Bush addresses his remarks Thursday, Oct.9, 2008, during the South Lawn celebration of Hispanic Heritage Month at the White House.  White House photo by Eric DraperEs un orgullo estar con ustedes. Es un orgullo estar con funcionarios latinos actuales y pasados de mi gobierno (Aplausos.) Quiero darles las gracias a los embajadores del cuerpo diplomático por acompañarnos hoy. Estamos orgullosos de ser sus amigos. Deseo agradecerles a los miembros de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos que nos acompañan hoy. Quiero agradecerle a mi amigo Emilio Estefan, presidente de Estefan Enterprises. (Aplausos.) Y quiero darle las gracias a Andrés Cabas, de Colombia, que va a cantarnos un par de canciones. Gracias a usted y a su grupo por acompañarnos. (Aplausos.)

Todos los años en esta época, rendimos homenaje a los grandes aportes que los hispanoamericanos hacen a nuestro país. Y así debe ser. De costa a costa, personas de ascendencia hispana enriquecen nuestra cultura y hacen a nuestro país un lugar mejor. Desempeñan funciones importantes en negocios y el gobierno. Aportan sus firmes valores de fe y familia a nuestras comunidades. Mi  familia se enorgullece de incluir sangre latina: mi cuñada. (Aplausos.) Jeb y yo nos casamos muy bien. (Risas.) Los estadounidenses de origen hispano valoran la promesa ilimitada de nuestra nación. Durante los últimos ocho años, he tenido el orgullo de trabajar con ustedes para asegurarme… para asegurarme de que todos puedan alcanzar las promesas de los Estados Unidos. (Aplausos.)

Una de esas promesas es una buena educación. Es decir, no es posible tener una nación con promesa si no hay un buen sistema educativo. Por eso, trabajamos con el Congreso para que se aprobara la Ley para que Ningún Niño Se Quede Atrás (No Child Left Behind Act). Esta ley aumenta los estándares y responsabilidad en las escuelas en todo el país, y me complace informarles que los estudiantes hispanos están obteniendo puntajes récord en las pruebas, y por lo tanto, la disparidad en el rendimiento está disminuyendo.

Para cientos de miles de niños hispanos, las mejores posibilidades de una buena educación se encuentran en las escuelas basadas en la fe de Estados Unidos. Este año, propuse un nuevo programa denominado Becas Pell para Niños (Pell Grants for Kids), que ayudaría a niños de bajos ingresos en escuelas públicas con rendimiento insuficiente a asistir a la escuela de su elección, ya sea privada, parroquial o pública fuera de su distrito. (Aplausos.) 

President George W. Bush is joined by Colombian musician Andres Cabas as they wave to invited guests, following Cabas and his band's performance Thursday, Oct. 9, 2008 on the South Lawn of the White House, during the celebration of Hispanic Heritage Month.  White House photo by Eric DraperAnteriormente este año, conocí a una joven sumamente interesante en la Cumbre de la Casa Blanca sobre Niños de Barrios Urbanos Pobres y Escuelas Basadas en la Fe (White House Summit on Inner-City Children and Faith-Based Schools). El propósito era ayudar a estas escuelas a lograr una recuperación y asegurarnos de que nuestras comunidades puedan contar con estas escuelas en el futuro. La mujer a la que conocí es una mujer llamada Katrina [sic] Ramírez. Creció en un vecindario de Chicago. Estaba plagado de violencia de pandillas, y ella tuvo muchas dificultades en la escuela porque no hablaba inglés. Pero en la secundaria jesuita Cristo Rey, Karina recibió una educación de primera calidad. Obtuvo experiencia laboral práctica y logró que se pagaran sus estudios universitarios. Dice Karina, "Mi papá pasó de recolectar basura en México a tener una hija en Georgetown". Karina, gracias por venir. (Aplausos.) Es prueba de que el Sueño Americano es para todos. (Aplausos.)

Las oportunidades económicas son una de las promesas de nuestro país. Y lo cierto es que, durante muchas generaciones, las personas han encontrado oportunidades en este país que habrían sido imposibles en los lugares donde nacieron, y eso nos ha hecho un país dinámico y ha fomentado el sentido empresarial. En estos momentos, la economía pasa, obviamente, por un periodo muy difícil, y es por eso que el poder ejecutivo trabajará con el Congreso para aprobar un plan de rescate financiero.

El objetivo de este plan es agilizar el flujo de capital para ayudar a todos los estadounidenses a recibir el capital y los préstamos necesarios para sobrellevar estos tiempos difíciles. Parte del plan es liberar capital para pequeñas empresas. Al fin y al cabo, las pequeñas empresas son el eje de nuestra economía, e interesantemente, según los datos más recientes, más de 1.5 millones de pequeñas empresas son propiedad de hispanos. (Aplausos.)

En tiempos de incertidumbre económica, es necesario que promovamos el libre comercio, particularmente con amigos en nuestra región. Durante mi presidencia, hemos logrado acuerdos comerciales con muchos países, entre ellos países en Centroamérica y en Sudamérica. Pero hay un par que deben ser aprobados por el Congreso de Estados Unidos. Aprobamos el Tratado de Libre Comercio con Perú, pero estamos a la espera de que el Congreso apruebe tratados de libre comercio con Panamá y Colombia. (Aplausos.)

President George W. Bush sits with Panama's Ambassador to the United States Frederico A. Humbert, during festivities Thursday, Oct. 9, 2008, celebrating Hispanic Heritage Month on the South Lawn at the White House.  White House photo by Eric DraperConfío en las perspectivas a largo plazo de nuestra economía. Nos sobrepondremos a esto. Y el motivo de mi confianza es que tenemos los trabajadores más talentosos y productivos del mundo. Y muchos de ellos son hispanos e hispanas que trabajan arduamente todos los días para mantener a sus familias. (Aplausos.)

Una de las promesas de Estados Unidos es la compasión de nuestra gente. Durante mi presidencia, he tenido el orgullo de trabajar con hispanoamericanos para ayudar a nuestros hermanos y hermanas necesitados. Fundé el USA Freedom Corps para promover una cultura de civismo y responsabilidad y servicio. Y hoy en día, casi 61 millones de estadounidenses, muchos de ellos hispanos, ofrecen su tiempo voluntariamente para ayudar a nuestros conciudadanos.

Por medio de nuestro Programa Comunitario y Basado en la Fe (Faith-Based and Community Initiative), estamos haciendo uso de la compasión de grupos religiosos para reducir el número de personas sin techo y romper las cadenas de la adicción, dar a los prisioneros una segunda oportunidad y aliviar el sufrimiento dentro y fuera del país.

Recientemente conocí a una mujer de San Diego a quien los ejércitos de compasión de Estados Unidos le cambiaron la vida. Edith Espinoza fue maltratada terriblemente por su esposo. Acudió al programa "El Nido", un albergue interreligioso apoyado por el Faith-Based and Community Initiative. "El Nido" es un lugar donde Edith recibió asesoría y aprendió cómo obtener empleo y ahorrar dinero. Ella y sus hijas ahora viven en un departamento que paga ella sola. Su objetivo es ser trabajadora social para poder ayudar a otras familias como la suya. Está demostrando que debido al buen corazón de nuestros ciudadanos, el Sueño Americano es por todos. (Aplausos.)

Una de las promesas de Estados Unidos es libertad… libertad para todos. Los hispanoamericanos están extendiendo la promesa de libertad de este país a otros. Hispanos sirven en Afganistán e Iraq para ayudar a esas jóvenes democracias a alcanzar las bendiciones de la libertad. Quiero agradecerles en particular a quienes están trabajando para acelerar la llegada del día en que el pueblo cubano sea libre. (Aplausos.)

Me siento particularmente orgulloso de ser comandante en jefe de unas fuerzas armadas en las que hay 225,000 hispanos e hispanas. (Aplausos.) Uno de esos hispanos es un teniente coronel del Ejército llamado Enrique Guerra. Escuchen su historia. Enrique huyó de Cuba con sus padres cuando era bebé. Querían que su hijito creciera en una sociedad libre y con promesa. Pasó más de 22 años en la Guardia Nacional del Ejército y la Reserva del Ejército. Hoy en día, es comandante de un batallón en Camp Cropper en Iraq, donde ayuda a la gente en el Oriente Medio a alcanzar su propia libertad y, por lo tanto, a sentar las bases de la paz para generaciones futuras.    

Enrique lo pone así: "Como cubanoamericano, nací con un gran sentido de patriotismo, y a eso se debe mi servicio". Y hoy, es un orgullo para mí rendir homenaje a su servicio y al servicio de todos los hispanoamericanos que se aseguran de que la libertad esté al alcance de todos. Enrique, bienvenido. Gracias por venir. (Aplausos.) Gracias, señor.

Y, entonces, hoy celebramos los muchos aportes que generaciones de hispanos han hecho al Sueño Americano. Su ingenio y determinación ayudan a nuestro país a cumplir con su promesa de oportunidades y prosperidad y libertad para todos nuestros ciudadanos.

Durante el Mes de la Hispanidad, damos gracias por estas bendiciones y le pedimos a Dios que continúe bendiciéndolos a ustedes y a sus familias, y los Estados Unidos.

Y ahora es un honor para mí darle la bienvenida a uno de los jóvenes cantantes más populares de América Latina, Andrés Cabas de Colombia. (Aplausos.)

              END           2:20 P.M. EDT