The White House
President George W. Bush
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Oficina del Secretario de Prensa
20 de marzo de 2006

Declaraciones del Presidente al City Club de Cleveland sobre la Guerra Contra el Terrorismo
Renaissance Cleveland Hotel
Cleveland, Ohio

12:25 P.M. EST

EL PRESIDENTE: Gracias a todos. (Aplausos.) Gracias a todos. Sírvanse tomar asiento. Sanjiv, gracias por la presentación. Me llamó por teléfono y dijo, Oiga, creemos en la libre expresión, por lo que va a venir y pronunciar un discurso gratis. (Risas.) Gracias por la invitación, gracias por la cálida bienvenida. Es un gusto estar aquí en el City Club de Cleveland.

Durante más de un siglo, ustedes me han proporcionado un foro importante para el debate y la discusión acerca de los asuntos de la actualidad. Y he venido a hablar sobre un asunto vital de la actualidad, que es la seguridad de cada estadounidense. y nuestra necesidad de lograr la victoria en la guerra contra el terrorismo.

Quiero darle las gracias al alcalde por acompañarnos. Señor alcalde, aprecio que esté aquí. (Aplausos.) Debe de hacerlo sentir muy bien recibir el premio de la "Ciudad Más Habitable". (Risas.) Quiero darles las gracias a todos los miembros del City Club por invitarme cortésmente a venir. Deseo agradecerles a los estudiantes que están aquí. Gracias por su interés en su gobierno. Estoy deseoso de pronunciar un discurso y luego responder a sus preguntas, si las tienen.

El frente central de la guerra contra el terrorismo es Iraq. En las semanas pasadas, hemos visto imágenes horrendas provenientes de ese país. Hemos visto un gran templo -la Mezquita Dorada de Samarra- en ruinas después de un brutal ataque terrorista. Hemos visto a la milicia armada tomar represalias atacando mezquitas sunitas. Hemos visto coches bomba quitarles la vida a personas comprando en un atestado mercado de Ciudad Sadr. Hemos visto los cadáveres de iraquíes brutalmente ejecutados o muertos a golpes.

Los enemigos de un Iraq libre atacaron la Mezquita Dorada por una razón: saben que carecen de la fortaleza militar para desafiar a las fuerzas iraquíes y de la coalición en batalla directa, de modo que están tratando de provocar una guerra civil. Al atacar uno de los lugares más sagrados para los musulmanes chiítas, esperan incitar a la violencia que separe a los iraquíes y detenga su progreso en el camino a una sociedad libre.

El momento escogido para el ataque en Samarra no es un accidente. Llega en un momento en el que los líderes electos de Iraq están tratando de formar un gobierno de unidad. En diciembre pasado, hace sólo cuatro meses, más de 11 millones de personas expresaron su opinión. Al ir a las urnas dijeron clara y fuertemente que desean un futuro de libertad y unidad. Y ahora es el momento para que los líderes dejen de lado sus diferencias, olviden discordias políticas, religiosas y sectarias, y formen un gobierno de unidad que se haga merecedor de la confianza de todos los iraquíes. Mi gobierno, encabezado por el embajador Zal Khalilzad, está ayudando y seguirá ayudando a que los iraquíes logren esta meta.

La situación en el terreno se mantiene tensa. Y teniendo enfrente informes de matanzas y represalias, comprendo por qué la confianza de algunos estadounidenses flaquea. Otros ven la violencia cada noche en sus pantallas de televisión y se preguntan cómo puedo seguir tan optimista sobre las perspectivas de éxito en Iraq. Se preguntan qué veo yo, que ellos no ven. De modo que hoy quiero compartir un ejemplo concreto del progreso en Iraq que muchos estadounidenses no ven todos los días en sus periódicos y en sus pantallas de televisión. Les voy a contar la historia de una ciudad al norte de Iraq llamada Tal Afar, que alguna vez fue una base clave para las operaciones de al Qaida y es ahora una ciudad libre que es motivo de esperanza para un Iraq libre.

Tal Afar es una ciudad de más de 200,000 mil habitantes, aproximadamente la población de Akron, Ohio. De muchas maneras, Tal Afar es un microcosmos de Iraq: tiene docenas de tribus de diferentes etnias y religiones. La mayoría de los residentes de la ciudad son suníes de origen turcomano. Tal Afar se sitúa a sólo 35 millas de la frontera con Siria. Era una localización estratégica para al Qaida y su líder, Zarqawi. Ahora es importante recordar lo que Al Qaida nos ha dicho, sus objetivos declarados. Su objetivo es sacarnos de Iraq para apoderarse del país. Su objetivo es derrocar a los gobiernos musulmanes moderados en toda la región. Su objetivo es usar Iraq como una base desde donde lanzar ataques contra los Estados Unidos. Para lograr este objetivo están reclutando terroristas del Oriente Medio para que vengan a Iraq, se infiltren en sus ciudades y siembren violencia y destrucción, para que ningún gobierno legítimo pueda ejercer control. Y Tal Afar era una base clave para sus operaciones en Iraq.

Después de que depusimos a Saddam Hussein en abril de 2003, los terroristas empezaron a entrar en la ciudad. Buscaban dividir a los muchos grupos étnicos y religiosos de Tal Afar y forjar una alianza de conveniencia con aquéllos que se beneficiaron del régimen de Saddam y otros con sus propios intereses. Hicieron uso eficaz de propaganda para fomentar la hostilidad hacia la coalición y el nuevo gobierno iraquí. Aprovecharon una economía débil para reclutar a jóvenes para su causa. Y en septiembre de 2004, los terroristas e insurgentes habían, básicamente, tomado control de Tal Afar.

Reconocimos que la situación era inaceptable. Entonces lanzamos una operación militar contra ellos. Después de tres días de ardua lucha, los terroristas y los insurgentes huyeron de la ciudad. En esa época, nuestra estrategia era continuar la persecución de los terroristas para mantenerlos a la fuga. De modo que la coalición continuó desplazándose, continuó persiguiendo al enemigo y sacando a los terroristas de otras partes de Iraq.

Desafortunadamente, en 2004 las fuerzas de seguridad allí en Tal Afar no fueron capaces de mantener el orden, por lo que los terroristas y otros insurgentes volvieron a entrar a la ciudad posteriormente. Como los terroristas amenazaban con asesinar a las familias de la policía de Tal Afar, sus miembros rara vez se aventuraban fuera de sus cuarteles en una antigua fortaleza otomana. Los terroristas también tomaron las mezquitas locales, forzando a los imanes a huir e insistiendo en diseminar el mensaje de odio, intolerancia y violencia desde las mezquitas. Lo mismo sucedió en las escuelas de Tal Afar, donde los terroristas eliminaron la educación real y, en lugar de ello, adoctrinaron a los jóvenes sobre su ideología de odio. Para noviembre de 2004, dos meses después de que nuestra operación había limpiado la ciudad, los terroristas habían regresado para continuar su brutal campaña de intimidación.

El retorno de al Qaida significó que civiles inocentes en Tal Afar estaban en una posición difícil. Sólo pónganse en la situación de los ciudadanos de Tal Afar cuando todo esto ocurría. De un lado, uno escucha a las fuerzas iraquíes y de la coalición decir que van a venir a protegerlo. pero ya habían venido una vez y eso no había detenido el regreso de los terroristas. Uno se preocupa de que cuando la coalición persiga a los terroristas, uno o su familia tal vez quede atrapada entre dos fuegos. No confía en la policía. Realmente quiere creer que las fuerzas de la coalición lo pueden ayudar, pero tres décadas del régimen brutal de Saddam le han enseñado una lección: no se exponga por nadie.

Por otro lado, ve a los terroristas e insurgentes. Sabe que están decididos. Controlan el único hospital en la ciudad. Ve que el alcalde y otras figuras políticas colaboran con los terroristas. Ve que decapitan a la gente que trabajó como intérprete para las fuerzas de la coalición. Ve a un popular miembro del gobierno municipal muerto a tiros frente a su horrorizada esposa e hijos. Ve que secuestran y matan a un respetado jeque e imán. Ve a los terroristas disparando morteros hacia parques de juegos y canchas de fútbol llenas de niños. Ve a comunidades convertidas en enclaves armados. Si está en una parte de Tal Afar a la que no se considera amistosa, ve que los terroristas le cortan los servicios básicos, como electricidad y agua. Uno y su familia se sienten sitiados y no ven ninguna salida.

El salvajismo de los terroristas e insurgentes que controlaban Tal Afar es realmente difícil de imaginar para los estadounidenses. Hacían cumplir sus reglas mediante el miedo y la intimidación -de la que no estaban libres las mujeres ni los niños. En un incidente trágico, los terroristas secuestraron a un niño de un hospital y lo mataron. Luego colocaron su cuerpo sobre bombas, en un camino donde su familia lo vería. Y cuando el padre del niño fue a recoger el cadáver de su hijo, murió en la explosión. Éstos no fueron actos de violencia al azar, fueron intentos deliberados altamente organizados para mantener control a través de la intimidación. En Tal Afar, los terroristas tenían escuelas para secuestrar, decapitar y poner los dispositivos explosivos improvisados (IED por sus siglas en inglés). Y enviaron un claro mensaje a los residentes de la ciudad: cualquiera que se atreviera a oponerse a su reino de terror sería asesinado.

Imponían su régimen haciendo a los civiles objetivos de sus ataques, y también hacían presa de adolescentes que anhelaban aprobación. Nuestras tropas encontraron a un adolescente iraquí arrancado de su familia por los terroristas. Los terroristas abusaban de él y violaban su dignidad constantemente. Los terroristas le ofrecieron una oportunidad para probar su masculinidad. sujetando las piernas de los prisioneros al momento de ser decapitados. Cuando nuestras fuerzas entrevistaron a este niño, les dijo que su aspiración más grande era ser ascendido a la posición del asesino que decapitaba a prisioneros maniatados. La idea de al Qaida sobre masculinidad puede ser fanática y perversa, pero servía dos claros propósitos: ayudaba a proporcionar reclutas dispuestos a cometer cualquier atrocidad y reforzaba el imperio del miedo.

El resultado de esta brutalidad fue una ciudad donde la vida normal virtualmente había cesado. El coronel H.R. McMaster del Tercer Regimiento de Caballería Blindada lo describió de esta manera: "Cuando se llega a un lugar bajo el imperio de al Qaida, se ve un pueblo fantasma. No hay niños jugando en las calles. Las tiendas están cerradas, con tablones cubriendo las vitrinas. Toda construcción se detiene. La gente no sale de sus casas, prisioneros en sus propios hogares". Ésta es la brutal realidad que al Qaida desea imponer a todo el pueblo de Iraq.

La habilidad de al Qaida y sus cómplices para retomar Tal Afar fue un ejemplo de algo que vimos en otros lugares de Iraq. Reconocimos el problema y cambiamos nuestra estrategia. En lugar de ir y sacar a los terroristas, y luego retirarnos, el gobierno iraquí y la coalición adoptó un nuevo enfoque llamado, limpiar, defender y construir. Este nuevo enfoque fue posible debido a los progresos significativos hechos en el entrenamiento de gran número de fuerzas de seguridad iraquíes altamente capaces. Bajo este nuevo enfoque, Iraq y la coalición. las fuerzas iraquíes y de la coalición sacarían a los terroristas de una ciudad, dejarían unidades iraquíes bien entrenadas para defender la ciudad y trabajarían con líderes locales para construir la infraestructura económica y política que los iraquíes necesitarían para vivir en libertad.

Uno de los primeros ensayos de nuestra nueva estrategia fue Tal Afar. En mayo de 2005, la unidad del coronel McMaster se hizo cargo de la parte occidental de la provincia Nineva donde Tal Afar está situado, y dos meses después el gobierno nacional de Iraq anunció que se lanzaría una ofensiva importante para echar a los terroristas e insurgentes de la ciudad. Primero, las fuerzas iraquíes y de la coalición se reunieron con los líderes tribales y residentes locales para escuchar sus quejas. Una de las quejas más grandes era sobre la fuerza policial, que raramente se aventuraba fuera de sus cuarteles. Y cuando lo hacía era, mayormente, para tomar represalias sectarias. Y el gobierno nacional envió nuevos líderes para dirigir a la policía. Los nuevos líderes se abocaron a erradicar a los malos elementos y construir una fuerza policial profesional en la que todas las partes pudieran confiar. Reconocimos que era importante escuchar a los representantes de los muchos grupos étnicos y religiosos de Tal Afar. Es una parte importante de ayudar a eliminar una de las principales fuentes de desconfianza.

Luego, las fuerzas del ejército y de Iraq pasaron semanas preparándose para lo que sabrían que sería una ofensiva militar difícil. Construyeron una muralla de tierra de 8 pies de altura y 12 millas de largo. Esta muralla tenía la función de impedir el escape de terroristas tratando de evadir los puntos de control de seguridad. Las fuerzas iraquíes y de la coalición también construyeron viviendas temporales fuera de la ciudad, de modo que la gente de Tal Afar tuviera lugares a donde ir cuando se iniciara la lucha. Antes del asalto a la ciudad, las fuerzas iraquíes y de la coalición iniciaron una serie de operaciones en pueblos colindantes para eliminar refugios y hacer más difícil que los terroristas se escondieran. Estos pasos tomaron tiempo, pero a medida que la vida retornaba a estos pueblos distantes, estas operaciones ayudaron a persuadir a la población de Tal Afar de que las fuerzas iraquíes y de la coalición estaban de su lado en contra de un enemigo común: los extremistas que habían tomado control de su ciudad y de su vida.

Sólo después de todos estos pasos, las autoridades iraquíes y de la coalición lanzaron la Operación Restauración de Derechos para sacar a los terroristas de la ciudad. La encabezaron las fuerzas iraquíes. La fuerza principal eran 10 batallones iraquíes, respaldados por tres batallones de la coalición. Muchas unidades iraquíes realizaron sus propias operaciones antiterroristas y controlaron su propio espacio de batalla, persiguiendo a combatientes enemigos y asegurando barrios calle por calle. A lo largo de la operación, las fuerzas iraquíes y de la coalición tuvieron cuidado en detener el fuego para permitir que los civiles salieran de la ciudad. Con el enfoque en asegurar la protección de la población de Tal Afar, las fuerzas iraquíes y de la coalición empiezan a ganar la confianza de los residentes de la ciudad. lo cual es esencial para derrotar a los terroristas que se escondían entre ellos.

Después de aproximadamente dos semanas de intensa actividad, las fuerzas iraquíes y de la coalición habían eliminado a 150 terroristas y capturado a 850 más. La operación descubrió escondites de armas llenos de munición para armas de pequeño calibre y máscaras para esquiar, cohetes RPG, granadas, munición para ametralladoras, y fusibles y baterías para hacer los IED. En un escondite encontramos un hacha inscrita con los nombres de las víctimas que los terroristas habían decapitado. Y la operación logró todo esto mientras protegía a civiles inocentes y causando daños mínimos en la ciudad.

Después de que terminaron las principales operaciones de combate, las fuerzas iraquíes se emplazaron para defender la ciudad. El gobierno de Iraq movilizó más de mil soldados del ejército iraquí y policía de emergencia para mantener el orden, y fueron apoyados por una fuerza policial recientemente restaurada que posteriormente aumentó a aproximadamente 1,700 oficiales. Como parte de la nueva estrategia, insertamos fuerzas de la coalición en la policía iraquí y en las unidades del ejército que patrullaban Tal Afar, para que trabajaran con sus contrapartes iraquíes y los ayudaran a ser más capaces y más profesionales. En las semanas y meses siguientes, la policía iraquí construyó comisarías en todo Tal Afar. y los residentes de la ciudad empezaron a presentarse a ofrecer testimonio en contra de terroristas capturados e informar a los soldados sobre dónde se escondían los terroristas que quedaban.

Dentro de la fortaleza otomana, un Centro de Coordinación Conjunta encabezado por el ejército iraquí y fuerzas de la policía iraquí y la coalición, recibe muchas llamadas telefónicas que entran a la nueva línea para informantes. Como resultado de esa información, cuando alguien trata de poner un IED en Tal Afar, con frecuencia es reportado y desactivado antes de que pueda causar daños. Las fuerzas iraquíes que patrullan las ciudades son eficaces porque conocen a la gente, conocen el idioma y conocen la cultura. Y al darles el control de estas ciudades a tropas iraquíes y policías capaces, les damos a los iraquíes la confianza de que pueden decidir su propio destino. y eso libera a las fuerzas de la coalición para se ocupen de cazar objetivos de alto valor como Zarqawi.

Las elecciones recientes nos mostraron cómo responden los iraquíes cuando saben que están seguros. Tal Afar es la ciudad más grande de la provincia de Nineveh Occidental. En las elecciones de enero de 2005, de aproximadamente 190,000 votantes registrados, sólo 32,000 fueron a las urnas. Sólo Faluya tuvo un índice de participación menor. Para el referéndum de octubre sobre la constitución y las elecciones de diciembre, las fuerzas iraquíes y de la coalición habían asegurado Tal Afar y áreas colindantes. El número de votantes inscritos se elevó a aproximadamente 204,000 -y más de 175,000 se presentaron a votar en cada elección, más de 85 por ciento de los votantes posibles en la provincia de Nineveh Occidental. Estos ciudadanos votaron porque estaban decididos a tener voz en el futuro de su nación y dejaron sus balotas en lugares de votación vigilados y resguardados por compatriotas iraquíes.

Un joven maestro describió el cambio de esta manera: " Lo que se ve aqu es esperanza. esperanza de que Iraq vuelva a ser seguro y justo. Me da mucha confianza cuando veo a tanta gente votando".

La confianza que ha sido devuelta a la gente de Tal Afar es crucial en los esfuerzos para reconstruir su ciudad. Inmediatamente después de las operaciones militares, ayudamos a los iraquíes a organizar ayuda humanitaria para la población civil. También establecimos un fondo para reembolsarles a las familias iraquíes inocentes por daños a sus hogares y negocios en la lucha contra los terroristas. El gobierno iraquí comprometió 50 millones de dólares para ayudar a reconstruir Tal Afar pavimentando caminos, reconstruyendo hospitales y escuelas, y mejorando la infraestructura de los sistemas de electricidad y agua y desagüe. Ahora que su ciudad es más segura, la gente de Tal Afar está empezando a reconstruir un mejor futuro para ellos mismos y sus niños.

Miren, si es un residente de Tal Afar hoy, esto es lo que va a ver: Ve que al terrorista que una vez ejerció un control brutal sobre todos los aspectos de la ciudad lo mataron, capturaron, expulsaron o se dio a la fuga. Ve que sus hijos van a la escuela y juegan en calles seguras. Ve que se restauró el servicio de agua y electricidad en toda la ciudad. Ve una fuerza policial que refleja mejor la diversidad étnica y religiosa de las comunidades que patrullan. Ve mercados que se abren y escucha el sonido de equipo de construcción que construye edificios y arregla casas. En resumen, ve una ciudad que está volviendo a la vida.

El éxito de Tal Afar también muestra cómo los tres elementos de nuestra estrategia en Iraq -política, seguridad y economía- son interdependientes y se refuerzan unos a otros. Al trabajar con líderes locales para responder a intereses comunitarios, las fuerzas iraquíes y de la coalición ayudaron a construir el apoyo político necesario para hacer de la operación militar un éxito. El éxito militar en contra de los terroristas ayudó a darles seguridad a los ciudadanos de Tal Afar, y esto les permitió votar en las elecciones y empezar a reconstruir su ciudad. Y esta reconstrucción económica que está empezando a ocurrir les está dando a los residentes de Tal Afar un verdadero interés en el éxito de un Iraq libre. Y a medida que esto sucede, los terroristas, aquéllos que no ofrecen nada sino destrucción y muerte, están siendo marginados.

La estrategia que funcionó tan bien en Tal Afar no surgió de la noche a la mañana. se aprendió de los errores cometidos. Tomó tiempo comprender y adaptarse a la brutalidad del enemigo en Iraq. Sin embargo, la estrategia está funcionando. Y sabemos que está funcionando porque el pueblo de Tal Afar está mostrando su gratitud por el buen trabajo que los estadounidenses han hecho por ellos. Un reciente informe televisivo siguió al Capitán Jesse Sellars cuando patrullaba y lo describió como un "flautista de Hamelín" rodeado de una multitud de niños iraquíes que cantaban alegremente su nombre mientras saludaba a los locales con las palabras "Salaam alaikum", que significa "la paz esté contigo".

Cuando el reportero le preguntó a un comerciante local lo que habría pasado meses atrás si lo hubieran visto hablando con un estadounidense, su respuesta fue clara: "Me habrían cortado la cabeza, me habrían decapitado". Como otros miles en Tal Afar, este hombre sabe el verdadero significado de liberación.

Recientemente, el senador Joe Biden dijo que Estados Unidos no puede desear la paz más de lo que los iraquíes la desean para sí mismos. Estoy de acuerdo con eso. Y la historia de Tal Afar muestra que cuando los iraquíes pueden contar con un nivel básico de seguridad, pueden vivir juntos pacíficamente. Vimos esto en Tal Afar después del bombardeo de la Mezquita Dorada en Samarra. A diferencia de otras partes de Iraq, en Tal Afar la reacción fue menor, con pocos incidentes de violencia sectaria. En realidad, el viernes después del ataque, más de mil manifestantes se reunieron en Tal Afar para protestar pacíficamente en contra del ataque.

Los terroristas no se han resignado a perder Tal Afar y todavía podrían tener éxito en poner una bomba o provocar actos de violencia sectaria. La gente de la ciudad todavía tiene muchos desafíos que superar, incluyendo viejos resentimientos que todavía crean recelo, una economía que necesita crear trabajos y oportunidad para sus jóvenes, y enemigos decididos que van a continuar tratando de fomentar una guerra civil para volver a entrar. Pero la gente de Tal Afar ha demostrado por qué diseminar la libertad y la democracia está en el corazón de nuestra estrategia para derrotar a los terroristas. La gente de Tal Afar ha demostrado que los iraquíes desean paz y libertad, y nadie debe subestimarlos.

Quisiera poder decirles que el progreso hecho en Tal Afar es igual en cada parte de Iraq. No es así. A pesar de que la mayor parte del país se ha mantenido relativamente en paz, en algunas partes de Iraq el enemigo está llevando a cabo actos de violencia salvaje, particularmente en Bagdad y las zonas cercanas a Bagdad. Pero el progreso hecho al traer más fuerzas de seguridad iraquíes está ayudando a traer paz y estabilidad a las ciudades iraquíes. El ejemplo de Tal Afar me da confianza en nuestra estrategia, porque en esta ciudad vemos el perfil del Iraq por el que nosotros y el pueblo iraquí hemos estado luchando: un pueblo libre y seguro que está volviendo a la vida, que está participando en la vida gubernamental y cívica, y que se ha vuelto un aliado en la lucha contra los terroristas.

Creo que a medida que los iraquíes continúen viendo los beneficios de la libertad, ganarán confianza en su futuro - y trabajarán para asegurarse de que el propósito común venza sobre el sectarismo obtuso. Y al unirnos a ellos ahora que lo necesitan, vamos a ayudar a que los iraquíes construyan una democracia sólida que será una inspiración en todo el Oriente Medio, una democracia que será una aliada en la guerra mundial contra los terroristas.

No se puede captar en un corto informe del noticiero vespertino el tipo de progreso que nosotros y el pueblo iraquí estamos logrando en lugares como Tal Afar. Las imágenes de niños jugando, tiendas abriéndose o personas volviendo a la vida normal nunca serán tan dramáticas como las imágenes de una explosión por IED, la destrucción de una mezquita o soldados y civiles muertos o heridos. El enemigo comprende esto y eso explica sus continuos actos de violencia en Iraq. Sin embargo, el progreso que nosotros y el pueblo iraquí estamos logrando también es real. Y quienes están en la mejor posición de saberlo son los iraquíes mismos.

Uno de los más elocuentes es el alcalde de Tal Afar, un valiente iraqu llamado Najim. El alcalde Najim llegó a la ciudad en medio de la ocupación por al Qaida, y sabe exactamente lo que nuestras tropas han ayudado a lograr. Él llama a nuestros hombres y mujeres en uniforme "corazones de león", y en una carta a las tropas del Tercer Regimiento de Caballería Blindada, habló de una amistad sellada con sangre y sacrificio. El alcalde Najim les dijo lo siguiente a las familias de nuestros caídos: "A las familias de aquéllos que han dado su sagrada sangre por nuestra tierra, y a las almas de sus seres queridos, los saludamos con reverencia. Su sacrificio no fue en vano. No están muertos, sino vivos, y sus almas nos acompañan cada segundo de cada minuto. No olvidaremos que dieron sus preciadas vidas. Sacrificaron lo más valioso. Los vemos en la sonrisa de cada niño, en cada flor que crece en esta tierra. Que los Estados Unidos, que sus familias y el mundo se enorgullezca de su sacrificio por la humanidad y la vida". Estados Unidos se enorgullece de ese sacrificio y se enorgullece de tener aliados como el alcalde Najim de nuestro lado en la lucha por la libertad.

Ayer fue el tercer aniversario del inicio de la Operación Libertad Iraquí. En este momento hay mucho que. en este momento se dice mucho en nuestro país sobre el derrocamiento de Saddam Hussein y la misión que nos resta por hacer en Iraq. La decisión de deponer a Saddam Hussein fue una decisión difícil; la decisión de deponer a Saddam Hussein fue la decisión correcta. (Aplausos.)

Antes de actuar, su régimen desafiaba las resoluciones de Naciones Unidas que le pedían el desarme; violaba acuerdos de cese del fuego, disparaba en contra de pilotos británicos y estadounidenses que hacían cumplir las zonas de vuelo prohibido. Sadam Husein era un líder que trataba a su pueblo con crueldad, se había procurado armas de destrucción masiva y las había usado, y patrocinaba el terrorismo. Hoy Sadam Husein ya no oprime a su pueblo ni amenaza al mundo. Está siendo juzgado por sus crímenes por los ciudadanos libres de un Iraq libre. y Estados Unidos y nuestros aliados están más seguros por eso. (Aplausos.)

Los últimos tres años han puesto a prueba nuestra voluntad. La lucha ha sido ardua. El enemigo a que nos enfrentamos ha probado ser brutal y recalcitrante. Estamos adaptando nuestra estrategia para que refleje la dura realidad del terreno. Y el sacrificio que hacen nuestros jóvenes hombres y mujeres que visten nuestro uniforme ha sido conmovedor e inspirador.

Los terroristas que están poniendo bombas en mezquitas y mercados en Iraq comparten la misma ideología de odio que los terroristas que nos atacaron el 11 de septiembre de 2001, aquéllos que pusieron bombas en los trenes de Londres y Madrid, y aquéllos que asesinaron a turistas en Bali o trabajadores en Riad o los invitados a una boda en Amán, Jordania. En la guerra contra el terrorismo nos enfrentamos a un enemigo global. y si no luchamos contra este enemigo en Iraq, no se van a quedar sin hacer nada. Van a complotar y tratar de matar a estadounidenses en todo el mundo y dentro de nuestras fronteras. Contra este enemigo no puede haber concesiones. Por eso luchamos contra ellos en Iraq, lucharemos contra ellos en todo el mundo y continuaremos luchando hasta que ganemos la batalla.

A largo plazo, la mejor manera de vencer a este enemigo y garantizar la seguridad de nuestros propios ciudadanos es diseminar la esperanza de la libertad en todo el gran Oriente Medio. Hemos visto la libertad conquistar la maldad y lograr la paz antes. En la Segunda Guerra Mundial, las naciones libres se unieron para luchar contra la ideología del fascismo, y la libertad prevaleció. Y hoy, Alemania y Japón son democracias. y son aliados para proteger la paz. En la Guerra Fría, la libertad venció la ideología del comunismo y llevó a un movimiento democrático que liberó a las naciones de Europa Central y Oriental del dominio soviético. Y hoy, estas naciones son firmes aliados en la guerra contra el terrorismo.

En el Oriente Medio, la libertad una vez más compite con una ideología que procura sembrar la ira y el odio y la desesperación. Y como el fascismo y comunismo anteriormente, las ideologías llenas de odio que usan el terrorismo serán vencidas. La libertad prevalecerá en Iraq; la libertad prevalecerá en el Oriente Medio, y al diseminarse la libertad a las naciones que no la han conocido, estos países se convertirán en aliados en la causa de la paz.

La seguridad de nuestro país está vinculada directamente con la libertad del pueblo de Iraq. y no nos conformaremos con nada menos que la victoria. La victoria llegará cuando los terroristas y sadamistas ya no puedan amenazar más la democracia de Iraq, cuando las fuerzas de seguridad de Iraq puedan velar por la seguridad de sus ciudadanos por sí solas, y cuando Iraq no sea un refugio seguro para los terroristas que planean ataques nuevos contra nuestra nación. Habrá más días de sacrificio y luchas difíciles antes de que se logre la victoria. Sin embargo, al ayudar a los iraquíes a vencer a los terroristas en su país, le proporcionamos más seguridad al nuestro.

Al avanzar hacia la victoria, los iraquíes continuarán teniendo más responsabilidad por su propia seguridad, y menos fuerzas de Estados Unidos serán necesarias para concluir la misión. Pero es importante que los iraquíes escuchen esto: Estados Unidos no abandonará a Iraq. No les dejaremos ese país a los terroristas que atacaron a Estados Unidos y quieren volver a atacarnos. Nos iremos de Iraq, pero cuando lo hagamos, será con una posición de fuerza, no debilidad. Los estadounidenses nunca se han retirado ante los secuaces y asesinos, y no comenzaremos ahora. (Aplausos.)

Gracias por escuchar. (Aplausos.) Me complacerá contestar unas cuantas preguntas, si las tienen.

Sí, señora.

P Gracias por venir a Cleveland, señor Presidente, y al City Club. Mi pregunta es que Kevin Phillips, autor y antiguo funcionario del gobierno del Presidente Nixon, en su más reciente libro, American Theocracy, habla sobre lo que se ha denominado el cristianismo radical y su participación cada vez mayor en el gobierno y la política. Presenta el argumento que miembros de su gobierno se les han extendido la mano a cristianos proféticos que ven la guerra en Iraq y el surgimiento del terrorismo como señales del Apocalipsis. ¿Cree usted esto, que la guerra en Iraq y el surgimiento del terrorismo son señales del Apocalipsis? Y si no, ¿por qu no?

EL PRESIDENTE: La respuesta es. realmente no he pensado de esa manera al respecto. (Risas.) He aquí mi manera de pensar al respecto. La primera vez que oigo de eso, por cierto. Supongo que soy una persona más práctica. Prometí después del 11 de septiembre que haría todo lo posible por proteger al pueblo estadounidense. Y mi actitud, por supuesto, fue afectada por los ataques. Sabía que estábamos en guerra. Sabía que el enemigo, obviamente, debía de ser sofisticado y letal para estrellar aviones secuestrados contra instalaciones en las que se mataría a miles de personas, personas inocentes, que no hacían nada; simplemente estaban sentadas trabajando.

También sabía esto sobre la guerra contra el terrorismo, que mientras más tiempo transcurriera desde el 11 de septiembre, más probable era que la gente buscase la comodidad y no pensase sobre esta guerra mundial contra el terrorismo como una guerra mundial contra el terrorismo. Y eso es bueno, por cierto. Es difícil lidiar con el riesgo si se es dueño de una pequeña empresa, por ejemplo, si se está preocupado de que el próximo ataque suceda mañana. Lo comprendo. Pero comprendo que mi labor más importante, la labor más importante de cualquier Presidente de la actualidad, y pronostico, en el futuro, es proteger a Estados Unidos.

Y, entonces, le dije al pueblo estadounidense que encontraríamos a los terroristas y los llevaríamos ante la justicia, y que necesitamos vencerlos en el extranjero para que no tengamos que hacerles frente aquí dentro del país. También comprendí que la guerra contra el terrorismo requiere una doctrina clara. Y una de las doctrinas que presenté fue, si alguien protege a un terrorista, es igualmente culpable que el terrorista. Y la primera vez que esa doctrina realmente fue desafiada fue en Afganistán. Supongo que el Talibán no nos creyó. o no me creyó. Y, entonces, actuamos. Veinticinco millones de personas están libres ahora, y Afganistán ya no es un refugio para terroristas.

Y la otra doctrina que es realmente importante, y es un cambio de actitud. requerirá un cambio de actitud por un tiempo. es que cuando se ve una amenaza, es necesario hacerle frente antes de que le haga daño. La política exterior solía ser dictada por el hecho que teníamos dos océanos que nos protegían. Si veíamos una amenaza, se le podía hacer frente si era necesario, pensaba. o no. Pero estaríamos seguros.

Mi labor más importante es protegerlos, es proteger al pueblo estadounidense. Por lo tanto, cuando vemos amenazas, dada la lección del 11 de septiembre, es necesario que les hagamos frente. Eso no significa de forma militar, necesariamente. Es obvio que la primera opción para un Presidente debe ser el uso cabal de la diplomacia. Eso es lo que están observando en Irán ahora mismo. Veo una amenaza en Irán. La veo allí. me estoy saliendo del tema aquí, no porque no quiera contestar su pregunta, pero de cierto modo. supongo que eso es lo que sucede en Washington, nos ponemos un poco locuaces. (Risas.)

Pero ahora que estoy hablando de Irán, la amenaza para Irán, por supuesto. (aplausos). la amenaza de Irán es, por supuesto, su objetivo declarado de destruir a nuestro firme aliado, Israel. Esa es una amenaza, una amenaza seria. Es una amenaza a la paz mundial; es una amenaza, en esencia, a una alianza fuerte. Dije claramente y lo volveré a decir claramente, que usaremos nuestro poderío militar para proteger a nuestro aliado, Israel, y. (aplausos.)

De cualquier forma, nuestro objetivo es resolver este asunto diplomáticamente. Y, entonces, nuestro mensaje debe ser un mensaje unido, un mensaje no sólo de Estados Unidos, sino también de Gran Bretaña y Francia y Alemania, como también Rusia, espero, y China, para decir de manera rotunda a los iraníes, esta conducta es inaceptable. Su deseo de tener armas nucleares es inaceptable.

Y, entonces, para responder a su pregunta, veo el cumplir con la labor que quieren que desempeñe de manera práctica. que es, ¿cómo vencemos a un enemigo que aún quiere hacernos daño? Y, ¿cómo lidiamos con las amenazas antes de que se materialicen plenamente? ¿Qué hacemos para protegernos del peligro? Esa es mi labor. Y esa labor llegó aquí el 11 de septiembre, para mí. de manera muy clara. Y pienso sobre mi labor de protegerlos todos los días. todos los días de la presidencia, me preocupo de la seguridad del pueblo estadounidense.

Sí, señor.

P Señor Presidente, al inicio de su discurso hoy mencionó que comprende por qué la confianza de los estadounidenses ha sido debilitada por los acontecimientos en Iraq. Y me gustaría preguntarle sobre los acontecimientos que ocurrieron hace tres años que podrían también explicar por qué se ha debilitado la confianza. Antes de ir a guerra en Iraq dijimos que había tres razones principales para ir a guerra en Iraq: armas de destrucción masiva, la afirmación que Iraq estaba patrocinando a los terroristas que nos atacaron el 11 de septiembre y que Iraq había comprado materiales nucleares de Níger. Todas las tres resultaron ser falsas. Mi pregunta es, ¿cómo restaura la confianza que los estadounidenses puedan tener en sus líderes y para asegurar que la información que están recibiendo ahora es correcta?

EL PRESIDENTE: Esa es una pregunta muy buena. (Aplausos.) En primer lugar, si pudiera corregir un concepto erróneo. No creo que jamás hayamos dicho. por lo menos, yo sé que yo no dije que había una conexión directa entre el 11 de septiembre y Sadam Husein. Sí dijimos que era un Estado patrocinador del terrorismo. por cierto, no fue declarado un Estado patrocinador del terrorismo por mí, sino por otros gobiernos. También dijimos que Zarqawi, el hombre que ahora está causando estragos y matando vidas inocentes, estaba en Iraq. Y, entonces, la de Estado patrocinador del terrorismo era una declaración por un gobierno previo. No quiero ser polémico, pero me tomé el cuidado de nunca decir que Sadam Husein ordenó los ataques contra Estados Unidos.

Como usted, hice la misma pregunta: ¿En qué nos equivocamos con la inteligencia? Lo cierto es que todo el mundo pensaba que Sadam Husein tenía armas de destrucción masiva. No fue sólo mi gobierno, fue el gobierno previo. No fue sólo el gobierno previo; quizá recuerde, señor, hubo un voto por el Consejo de Seguridad de 15 a cero que le dijo a Sadam Husein, divulgue, deponga las armas o enfrente serias consecuencias. La premisa básica fue, tiene armas. Eso era lo que pensábamos.

Cuando no se manifestó y cuando no depuso las armas y cuando engañó a los inspectores, me envió un mensaje muy desconcertante, y mi labor es proteger al pueblo estadounidense y lidiar con las amenazas antes de que se materialicen plenamente. Mi opinión es, se le dio la opción de enfrentar represalias o no. Era su decisión. Y, entonces, optó por no divulgar, no deponer las armas, desde el punto de vista de todos.

Su pregunta, sin embargo, la parte que es realmente importante es, ¿cómo recuperamos la credibilidad cuando se trata de la inteligencia? Obviamente, el asunto de Irán es un caso clásico, en el que tenemos que asegurarnos de que nos pronunciemos, haya credibilidad. Y, entonces, en otras palabras, cuando Estados Unidos forme una coalición o cualquier otro país que consideraba que Sadam Husein tenía armas de destrucción masiva est tratando de formar una coalición para lidiar con una de estas sociedades no transparentes, ¿qué necesitamos hacer para recuperar la confianza de no sólo el pueblo estadounidense, sino la comunidad internacional?

Y, entonces, lo que hice es convoqué la Comisión Silberman-Robb -Laurence Silberman y el antiguo senador Chuck Robb- para examinar detalladamente qu salió bien y qué salió mal con la inteligencia, y cómo estructuramos una red de inteligencia que asegure que haya un debate completo entre los analistas. ¿Cómo asegurar que haya una compilación completa de datos que ayuden a los encargados de tomar decisiones como yo a sentirse cómodos con la decisión que tomemos?

La guerra contra el terrorismo requiere la compilación y el análisis de buenos datos de inteligencia. Éste es un tipo distinto de guerra; estamos lidiando con un enemigo que se esconde en cavernas y conspira y planea, un enemigo que no se mueve en flotillas o batallones. Y, entonces, por lo tanto, la compilación de datos de inteligencia no sólo es importante para presentar un argumento diplomático, sino que es realmente importante para poder encontrar a un enemigo antes de que nos haga daño.

Y, entonces, hubo un proceso de reforma, un análisis cabal de qué. de cómo funcionaban las operaciones, y de eso salió el director nacional de inteligencia, John Negroponte y Mike Hayden. Y su labor es cotejar mejor y asegurar que en la compilación de información no existan trabas para una variedad de agentes y analistas. Pero la credibilidad de nuestro país es esencial. estoy de acuerdo con usted.

Sí, seguro.

P Gracias, señor Presidente. Bienvenido a Cleveland. Es un honor contar con su presencia. Represento en Cleveland el 50mo Aniversario de la Revolución Húngara .

EL PRESIDENTE: Qué bueno. Estuve allí, por cierto.

P Gracias. (Risas.)

EL PRESIDENTE: Por lo menos para la celebración en el Capitolio. con Tom Lantos. Pero prosiga.

P Señor Presidente, en aras de la libre expresión, si me permite, debo darle un poco de contexto a mi pregunta. En este tercer aniversario de su -en mi opinión- valiente iniciativa para llevar la libertad y dignidad humana básica al pueblo de Iraq, la imagen de la estatua del tirano Sadam que caía en Bagdad fue muy evocadora de otra estatua, otro tirano, Josef Stalin, que cayó en Budapest hace 50 años a manos de muchos jóvenes húngaros que luchaban por la libertad, que procuraban traer abajo la tiranía del comunismo soviético. Señor Presidente, así como nuestros valientes hombres y mujeres combatientes ahora y mucha gente iraquí, aquellos jóvenes patriotas húngaros pagaron un precio muy alto por unos cuantos días de libertad. Pero prendieron la antorcha que al fin y al cabo puso a naciones cautivas camino a lograr la libertad. Y, entonces, señor Presidente, nuestra comunidad húngara en Cleveland está planeando un gran evento en Cleveland en octubre. (risas).

EL PRESIDENTE: El hombre aprovecha la oportunidad, ¿saben? (Risas y aplausos.)

P Correcto.

EL PRESIDENTE: No sé qué voy a hacer en octubre. Apúnteme como quizá. (Risas y aplausos.) Siento interrumpir.

P Así como vino para el juego de los niños en el 2004, esperamos tenerlo acá para eso también. Señor Presidente, sólo quiero decirle, para ganar la guerra contra el terrorismo creemos que lo que se inició en 1776 y continuó en 1956 debe ser recordado en el 2006.

EL PRESIDENTE: Gracias. (Aplausos.)

P Paso a la pregunta ahora. Gracias por su tolerancia.

EL PRESIDENTE: Okay, bueno. (Risas.)

P Mi pregunta básica es, ¿cómo podemos ayudarlo, desde el nivel de base popular, cómo podemos ayudarlo a promover la causa de la libertad a favor de los pueblos en todo el mundo?

EL PRESIDENTE: Lo agradezco. Mi principal labor es asegurarme de presentar el argumento sobre por qué vale la pena, de la manera más clara posible. Y comprendo plenamente. comprendo que la gente se desanime cuando prende su televisor y ve la pérdida de vidas inocente. Somos gente compasiva. A nadie le gustan las decapitaciones y. nadie. cuando niños inocentes son atacados con un coche bomba. Entonces, es mi labor, señor, explicar claramente la conexión entre Iraq y la guerra contra el terrorismo. Es mi labor recordarle a la gente los logros que se están alcanzando, a pesar de la violencia que vemos. Es mi labor explicarle a la gente claramente lo que está en juego.

He dedicado mucho tiempo a hablar sobre lo que sucedería si perdiéramos el valor, e Iraq cayera en manos de al Qaida. Y los riesgos son altos. Miren, comprendo que algunos no consideran que estamos en una guerra contra terroristas. Lo sé. Y por lo tanto, existe una noción de que el 11 de septiembre quizá haya sido un incidente aislando. Simplemente no estoy de acuerdo. Y he aquí lo que. he aquí la base con la que tomé decisiones. Escucharon una, que es que el 11 de septiembre afectó mi forma de pensar. Sé que éstos son como fascistas totalitarios; tienen una ideología, tienen un deseo de propagar esa ideología, y están dispuestos a usar tácticas para lograr su estrategia.

Y una de las tácticas que mencioné anteriormente en el discurso. los objetivos declarados de al Qaida. No se trata de lo que me imagino sobre su estrategia; se trata de lo que nos han dicho. Y supongo que quieren ustedes que el Comandante en Jefe tome en serio las palabras del enemigo. Y nos han dicho que creen que somos blandos y que con el tiempo partiremos, y ellos llenarán el vacío. Y quieren planear y confabular y hacerles daño a los estadounidenses. Eso es lo que han dicho. Y creo que es realmente importante que tomemos sus palabras muy en serio.

Y, entonces, continuaré presentando el argumento, señor, pero la mejor manera de ayudarnos es respaldando a nuestras tropas. Si encuentra a una familia que tiene a un hijo en las fuerzas armadas de Estados Unidos, díganles que se lo agradecen. Pregúnteles si pueden ayudarlos. Si ven a alguien que lleva un uniforme, acérquense y digan, gracias por servir a la patria.

El nuestro es un país maravilloso donde. (aplausos). donde tenemos a miles de personas que se inscriben, se ofrecen de voluntarias a las fuerzas armadas de Estados Unidos, muchas de ellas después del 11 de septiembre, sabiendo perfectamente bien para qué se alistaban. Y lo que es asombroso acerca de nuestros militares es que las tasas de retención están altas, la gente todavía se está alistando. Quieren. quieren defender el país. Y por eso, estoy agradecido.

Pero mi labor, señor, es presentar la estrategia. y conectar la noción de libertad con la paz. Y eso es difícil para algunos. A veces hay un poco de. cierta opinión que dice, bueno, quizá ciertas personas no puedan ser libres, quizá ciertas personas no puedan autogobernarse. Creo firmemente que la libertad es universal. Creo en los derechos naturales de los hombres y mujeres. Esa fue parte de nuestra fundación. Y si se cree en eso, se cree en la universalidad de la libertad, entonces creo que todos aquéllos que son libres tienen una obligación de ayudar a otros a alcanzar la libertad. (Aplausos.)

Sí, señora. Estoy ocupado en octubre, pero sabe. (Risas.)

P Soy madre de un infante de Marina.

EL PRESIDENTE: Okay, bien. Dígale a su. (Aplausos.)

P Mi hijo se alistó después del 11 de septiembre, y yo no crié a un terrorista. Y, reconozcámoslo, existe una escala y una falta de claridad sobre quién es violento y quién es un terrorista. Y realmente debemos usar la palabra "enemigo" de manera significativa. Creo que su discurso ha sido muy valiente y muy aclarador. Y por el bien de clarificar el propósito de nuestro país de librar una guerra preventiva, que sabemos que sí involucra la violencia, es muy importante que comprendamos lo que está diciendo sobre su comunidad modelo en Iraq. Y mi pregunta es que está eliminando a los malos, y eso es muy importante, eso es la historia completa de la batalla. Y queremos saber quiénes son los malos. ¿Considera que Iraq es como un panal de miel y que podemos atraer a al Qaida allá para podamos combatirlos allá? En realidad estoy pidiendo una clarificación.

EL PRESIDENTE: Seguro. Creo que en Iraq hay tres tipos de personas que están tratando de detener la democracia. En primer lugar, creo que es muy importante que la gente comprenda que una razón por la cual son tan violentos y están tan desesperados es porque están tratando de detener a una sociedad basada en la libertad. Y es necesario preguntarse por qué. Y la razón es porque es exactamente lo opuesto a lo que creemos.

Hay tres tipos. Uno es al Qaida y al Qaida está camino allá. Al Qaida comprende el peligro de que se propague la democracia. Y, entonces, Zarqawi, este tipo llamado Zarqawi está a cargo de al Qaida fuera de Iraq, que recluta combatientes extranjeros. Y se encaminaron a Iraq porque querían combatirnos allá. Querían detener la democracia.

En segundo lugar, están los sadamistas. éstas eran personas que realmente disfrutaban una vida de privilegios. Éstas son personas que estaban en la cumbre. Eran. representaban a una minoría en el país, pero recibían todo, todo el botín. Y no les gustó que Sadam fuese derrocado. Y, entonces, están tratando de reagruparse.

Y el tercer grupo son los que opositores. Éstos son esencialmente suníes, también, que realmente no estaban seguros.acerca de si significaba o no. lo que significaba tener derechos de minorías, si serían protegidos o no. Pueden comprender. No. con Sadam, no existían los derechos de las minorías. Y, entonces, al surgir una nueva sociedad, estaban dudosos.

Y son estas personas las que creo que serán marginadas al avanzar la democracia. Estamos viendo a los suníes cambiar de opinión sobre las cosas. Apenas votaron en las primeras elecciones de enero del 2005; participaron abrumadoramente en las elecciones de diciembre del 2005. En un periodo de apenas 11 meses hubo un cambio de actitud para participar en el proceso democrático.

Y la pregunta fundamental que sé que la gente se hace es si la democracia, primero, puede afianzarse en Iraq o no, y segundo, si cambiará la opinión de la gente acerca del futuro. Y creo que lo hará. La historia ha probado que las democracias pueden cambiar sociedades. El caso clásico que me gusta mencionar es Japón. El Primer Ministro Koizumi es uno de mis mejores amigos en la arena internacional, y cuando nos sentamos, hablamos de la paz. Me parece interesante que sea un pacificador conmigo en una variedad de asuntos, y sin embargo, mi papá luchó contra los japoneses. Y estoy seguro de que muchos de sus familiares también lo hicieron.

Hace 60 años, Japón era el enemigo declarado de Estados Unidos. Ahora, son un aliado en la paz. ¿Y qué sucedió? Bueno, lo que sucedió fue una democracia al estilo japonés. No se lo puedo jurar esto, pero sospecho que si alguien hubiese estado parado en el City Club de Cleveland diciendo, no se preocupen, algún día Japón será pacífico con Estados Unidos y el 43er Presidente hará planes para mantener la paz. hubieran dicho, bájese del estrado. (Risas.) ¿Cómo se le ocurre? Son el enemigo declarado. Y ahora son nuestro aliado. Por lo que tengo fe en la capacidad de las democracias de ayudar a cambiar sociedades.

Y nuevamente, les repito, el debate. uno de los debates es si ciertas personas pueden autogobernarse o no. Hay un tipo de. quizá haya algunos en el mundo que no sean capaces, dicen los escépticos. Estoy muy en desacuerdo con eso. Creo que hay. espérese un segundo. creo que hay un gran deseo que la gente sea libre. Creo en eso. Y la historia ha probado que las democracias no luchan unas contra las otras. Nuevamente, de cierto modo hablé brevemente sobre esto, pero particularmente para los estudiantes aqu presentes, miren lo que pasó en Europa durante un periodo de cien años, de comienzos del siglo XX hasta ahora. Europa estuvo en guerra dos veces, lo que les costó a los estadounidenses miles de vidas. Ahora, no están en guerra porque los sistemas de gobierno han cambiado. Las democracias están en paz. Europa es íntegra, libre y está en paz. Y esa es una importante lección de la historia para aquéllos de nosotros.

Lo que le estoy diciendo, señora, es que hay una batalla ahora por Iraq, pero no es simplemente parte de la guerra contra el terrorismo. Es el teatro de la guerra contra el terrorismo. Afganistán fue un teatro. Y estamos en una lucha mundial que requiere alianzas firmes, buena cooperación y un recordatorio constante de la naturaleza de esta guerra. Por lo que hoy me reuní con el secretario general de la OTAN. Y el primer tema tocado fue la guerra contra el terrorismo, y cuánto agradezco la contribución de la OTAN al ayudar a Afganistán a tener éxito. Pero es. el enemigo en este caso son personas descontentas dentro de Iraq, combinadas con la presencia allá de al Qaida, que quiere volverles a hacer daño a los estadounidenses.

No sé. ¿Está su hijo en las fuerzas armadas?

P Sí, señor.

EL PRESIDENTE: Gracias. Dígale que el Comandante en Jefe se enorgullece de él. Dígale que también escuche a su madre. (Aplausos.)

Sí. Primero, y luego segundo, señor, usted es el próximo.

P En nombre de los estudiantes aquí presentes de diversos programas de liderazgo de escuelas secundarias, le agradecemos por dirigirse a nosotros aquí en el City Club de Cleveland.

EL PRESIDENTE: Gracias. Espero que sea una excusa conveniente para faltar a clases, pero. (Risas.)

P Señor Presidente, con el costo de la guerra en Iraq de $19,600 por hogar de familia de Estados Unidos, ¿cómo espera que una generación de jóvenes como nosotros pueda pagar los estudios universitarios en un momento como éste, cuando estamos pagando una guerra en Iraq?

EL PRESIDENTE: Sí. Bueno. espere un minuto. Espere. Podemos hacer más de una cosa a la vez. Y cuando uno hace que su economía crezca, como nosotros estamos haciendo que nuestra economía crezca, existe una oportunidad de no sólo protegernos a nosotros mismos, sino también de otorgar más becas Pell que cualquier gobierno en la historia de nuestra nación, y aumentar el programa de préstamos a estudiantes. Entonces, si lo examina, creo que descubrirá que somos contundentes en ayudar. en el nivel, ayudar a la gente a ir a la universidad. Y es esencial que vaya a la universidad. Es esencial que haya un grupo de jóvenes que está creciendo, que está bien educado para que podamos mantener nuestra posición de liderazgo económico en el mundo. Tenemos un programa sólido para hacer precisamente eso.

Pero también es esencial que mantengamos en vigor políticas que continúen el crecimiento de la economía. Esta economía nuestra es fuerte, y está. está, en mi opinión, cobrando más fuerza. Pero es posible poner en vigor una política que la debilitaría, como aumentar los impuestos. Creo que debemos mantener los impuestos bajos para mantener la economía en marcha. Es posible poner la política. (aplausos). es posible poner una política en vigor que podrían perjudicar esta economía, como la política proteccionista. Es posible. si continuamos entablando demandas contra nuestra gente que arriesga capital, es concebible que no seamos el líder. Es por eso que necesitamos una buena reforma de la responsabilidad civil. Debemos asegurarnos de que. (Aplausos.)

Mi punto para usted es que el crecimiento económico nos permite hacer más que una cosa. Y eso es lo que continuaremos haciendo.

Sí, señor. Correcto. No, no, espere un minuto. Espere un minuto.

P Gracias, señor Presidente.

EL PRESIDENTE: Sí, señor.

P Cada jefe necesita un indio de su lado. (Risas.)

EL PRESIDENTE: ¿Cuánto tiempo trabajó en eso? (Risas y aplausos.)

P Aplaudo su visión y previsión al firmar un tratado a largo plazo con India. Pero, señor, estoy confundido porque por un lado, está ayudando a los países democráticos a prosperar y establecer la democracia en el mercado mundial, pero, ¿cómo lidia con un país que se sabe que ha protegido el terrorismo, como Pakistán?

EL PRESIDENTE: Pensé que estaba yendo a eso. (Risas.) Yo, obviamente, hice un viaje recientemente a India y Pakistán y Afganistán, y pude decir tanto en India como en Pakistán, ambos, es un suceso positivo para Estados Unidos ser amigo de Pakistán. es un suceso positivo para India que Estados Unidos sea amigo de Pakistán, y es un suceso positivo para Pakistán que Estados Unidos sea amigo de India. Es un logro importante para ayudar a mantener la paz.

No veo nuestra relación con Pakistán e India como una relación en la que nadie gana. Es más, veo nuestras relaciones con ambos países como conjuntos diferentes de asuntos y la necesidad de fomentar ambas relaciones para lograr objetivos comunes. Y estamos en una posición de poder hacerlo ahora.

El Presidente Musharraf es un amigo de Estados Unidos. El Presidente Musharraf comprende que debemos ayudar a echar a al Qaida, que se esconde en regiones de su país. El Presidente Musharraf fue recordado que al Qaida trató de matarlo cuatro veces. Él es un. Y, entonces, pude tener una buena conversación con el Presidente acerca de nuestras inquietudes comunes en la guerra contra el terrorismo. Y es importante que ese diálogo continúe. Es un aspecto muy importante de nuestra. de que cumpla con mi deber más importante, que es protegerlos.

También dijo en una conferencia de prensa que comprende que la democracia es importante. Por lo que una de las conversaciones que tuve con él en privado. me siento cómodo diciendo esto en público porque él mismo lo mencionó. fue la necesidad de que la democracia avance en Pakistán. La historia nos ha. mostrado que las democracias no hacen guerra.

Lo que es interesante acerca de la relación entre Pakistán e India -hablaré sobre India en un minuto, deseo decir algo sobre India, o sea que gracias por mencionarlo- es que cuando inicialmente. cuando asumí el mando inicialmente, recuerdo que le pedí a Colin Powell que se interviniese entre India y Pakistán. Se decía mucho. quizá recuerden, creo que fue en el 2001 o 2002, había mucha preocupación acerca de. creo que 2001. gran preocupación sobre el potencial de un conflicto nuclear. Y, entonces, hubo viajes diplomáticos, de ida y vuelta entre India y Pakistán, que incluyeron no sólo a nuestro. Colin, sino también a Jack Straw, el ministro de relaciones exteriores de Gran Bretaña. Y nunca se sabe cuán peligrosas puede volverse una de estas situaciones hasta que es demasiado tarde, pero sin embargo, la tomamos muy en serio.

Y hoy no se ve la necesidad de que Estados Unidos mande o Gran Bretaña mande a diplomáticos de ida y vuelta, para hacer que los dos países. dejen atrás un conflicto potencial que causaría muchísimo daño al mundo. Eso es positivo. En otras palabras, es. le reconocí al Primer Ministro. al Presidente Musharraf le reconocí y a los Primeros Ministros indios, tanto Vajpayee y el actual Primer Ministro, les reconocí. el Primer Ministro Singh. que vislumbraran lo que es posible, que es posible desarrollar una relación que es una relación pacífica con nuestros vecinos.

Y, señor, considero que es muy importante que Estados Unidos permanezca involucrado con Pakistán y los aliente. Estamos tratando de negociar un tratado de inversión con ellos, con la esperanza de poder desarrollar más comercio con Pakistán, con la creencia que el comercio ayuda a las naciones a desarrollar estabilidad, y que la prosperidad se logra por medio del comercio.

India. la visita allá fue una visita muy importante. Y deseo describirles rápidamente, por lo que tengan cuidado con las preguntas. Van a tener que. dejar sus manos en alto por un tiempo. Acordé con el gobierno indio que se debe alentar a India a desarrollar una industria de energía nuclear. Y esa es una decisión polémica de mi parte, porque básicamente va en contra de las antiguas actitudes de la Guerra Fría, como también las nociones de control de armas.

Permítanme simplemente compartir la lógica con ustedes. En primer lugar, ya que vivimos en una economía mundial, hay una demanda de combustibles fósiles. un aumento en la demanda de combustibles fósiles en una región del mundo que afecta el precio de la gasolina en nuestro mundo. Estamos conectados. Le guste o no a la gente, existe una interconexión ahora que afecta nuestra economía. La decisión de alguien en el extranjero afecta si la gente va a poder trabajar o no aquí en Estados Unidos. Por lo que creo que tiene sentido que Estados Unidos, al hacernos nosotros mismos menos adictos al petróleo y los combustibles fósiles, lo cual me propongo hacer, que alentemos a otros a hacerlo también. Y una buena manera de hacerlo y de proteger el medio ambiente a la vez es fomentar el uso de la energía nuclear segura. Es de nuestro interés, nuestro interés económico que trabajemos en un acuerdo con India para fomentar su expansión de la energía nuclear civil.

En segundo lugar, a diferencia de Irán, por ejemplo, India está dispuesta a unirse a la AIEA. Quieren ser parte de los acuerdos mundiales en torno a la energía nuclear. En tercer lugar, India tiene una trayectoria de no proliferación. Ha tenido 30 años de no proliferar. Cuarto, India es una democracia y una sociedad transparente. Se enteraron sobre India porque existe una prensa libre. Hay apertura. La gente se postula a cargos y se hace que rinda cuentas. Hay audiencias de comités. Es un proceso abierto.

Me siento muy cómodo al recomendarle al Congreso de los Estados Unidos que. que debe aceptar el acuerdo al que el Primer Ministro Singh y yo hemos llegado. Es importante. es importante. también es una relación importante. Durante demasiado tiempo, Estados Unidos e India no eran socios a favor de la paz. No tratábamos uno con el otro debido a la Guerra Fría. Y es hora de dejar atrás la Guerra Fría. Se acabó, señores. Ya no existe. Y pensemos sobre los próximos 30 años.

Y, entonces, mi esperanza es que algún día alguien haga la pregunta, ¿no le complace que al viejo George W. se le ocurriera establecer una relación estratégica con India? Y creo que le conviene a nuestro país que tengamos tal relación, y a la vez, mantengamos relaciones estrechas con Pakistán. Y es posible hacerlo. Y lo estamos haciendo.

Sí, señor.

¿Durante cuánto tiempo hacen preguntas generalmente aquí? (Risas y aplausos.)

P Señor Presidente.

EL PRESIDENTE: Se supone que el hombre allá sonría. Sí.

P Otro teatro en la guerra contra el terrorismo es el nacional. Y existe una controversia en torno a las intervenciones sin orden judicial.

EL PRESIDENTE: Sí.

P ¿Podría explicar por qué no sería tan eficaz obrar con una ley que le permitía a su gobierno obtener una orden judicial de un tribunal secreto dentro de las 72 horas posteriores a que se instalara una escucha?

EL PRESIDENTE: No, agradezco la pregunta. Está hablando sobre el programa de vigilancia de terroristas que era. generó mucha conmoción en la prensa, y sobre el cual debo una explicación. Porque nuestra gente. en primer lugar, después del 11 de septiembre, hablé con una variedad de personas en el frente que nos protegen, y dije, ¿hay algo más que podríamos estar haciendo, dadas las leyes actuales? Y el General Mike Hayden de la NSA dijo que lo había. La ley FISA -se está refiriendo a la ley FISA, creo- fue concebida para un periodo previo, y es lenta y engorrosa en poder hacer lo que Mike Hayden considera que es necesariamente. denominado en un apuro.

Y, entonces, diseñó un programa que nos permitirá escuchar a una persona o afiliado que se sabe o se presume que es de al Qaida, que haga una llamada de fuera de Estados Unidos hacia adentro o de Estados Unidos hacia fuera. con la idea de poder escuchar rápidamente información a la cual podamos responder en el ambiente en que estamos. Me preocupaba la legalidad del programa, y entonces, les pedí a los abogados -de los cuales hay muchísimos en Washington- (risas) que determinasen si podía hacer esto legalmente o no. Y volvieron y dijeron, sí. Eso es parte del debate que están comenzando a ver.

Comprendía plenamente que el Congreso necesitaba ser informado. Y, entonces, hice que Hayden y otros les informasen a los miembros del Congreso, tanto republicanos como demócratas, miembros de la Cámara de Representantes como senadores, acerca del programa. El programa es examinado constantemente. Firmo una reautorización cada -no estoy seguro exactamente- 45 días, digamos. Algo así. En otras palabras, es examinado constantemente. Hay un inspector general que es muy activo en la NSA para asegurar que el programa permanezca dentro de los límites para el cual fue concebido.

Comprendo plenamente la inquietud de la gente al respecto, pero la nuestra es una ciudad, por cierto, en Washington, donde cuando no se llega a las debidas conclusiones, se hace que se le rinda cuentas al Congreso, y cuando sí se llega a las debidas conclusiones, se hace que se le rinda cuentas al Congreso. Considero que lo que estoy haciendo es constitucional, y sé que es necesario. Y, entonces, vamos a seguir haciéndolo. (Aplausos.)

P Gracias, señor Presidente. Sus comentarios hoy acerca de Iraq han sido, para mí, muy esclarecedores. Y aprecio muchísimo el nivel de claridad que ha ofrecido, Pero mi pregunta es sobre la política nacional. Hoy, en nuestros vecindarios hay terroristas. Los niños no pueden jugar en algunos de nuestros vecindarios. Hoy, tenemos. cuando se ve la secuela de Katrina, nuestro país se sobresaltó por algunas de las imágenes de pobreza en algunas de nuestras ciudades. ¿Puede ser tan claro acerca de su política nacional al abordar ese tipo de cosas?

EL PRESIDENTE: Absolutamente. Gracias. Permítanme comenzar con la educación, que considero que es una parte vital de ofrecer esperanza y erradicar la pobreza. (Aplausos.) Me alteró, cuando era gobernador de Texas, me alteró un sistema que simplemente pasaba a los niños. Había un mundo, de cierto modo, orientado hacia el proceso. Decían, está bien, si tienes 10 años, se supone que estés aquí; tú tienes 12, se supone que estés aquí, y así sucesivamente. Era como. sin un sentido de rendir cuentas. Si se cree que la educación es una de las piedras angulares de un mundo de esperanza, entonces me parece que tiene sentido que tengamos un sistema que evalúe para que sepamos si la gente está siendo educada o no.

Entonces, cuando llegué a Washington, propuse lo que se denomina No Child Left Behind, que fue aprobada por votos tanto republicanos como demócratas. Y todo el espíritu de No Child Left Behind es éste: Dice, a cambio de más dinero federal particularmente para los estudiantes del Título I, esperamos que evalúen del tercer al octavo grado. Queremos ver mucha responsabilidad porque creemos que cada niño puede aprender, y esperamos que cada escuela enseñe. Ese es todo el espíritu detrás de No Child Left Behind Act.

Si uno. resulta que si uno puede resolver los problemas temprano, si puede averiguar si un currículo está funcionando o no inicialmente en la carrera de un niño, podemos corregir los problemas. Y, entonces, parte de la ley No Child Left Behind es que cuando se evalúa y se descubre que alguien no está rindiendo como debería, no está cumpliendo con los estándares, hay dinero adicional llamado dinero para servicios especiales a disposición en la ley No Child Left Behind, para asegurarnos de que haya clases especiales temprano, para asegurarnos de que los niños no sean simplemente pasados, para asegurarnos de que se use un sistema de responsabilidad debidamente. que es diagnosticar y resolver problemas.

La ley No Child Left Behind está comenzando a surtir efecto. ¿Saben por qué? Porque evaluamos. Había una disparidad en el rendimiento en Estados Unidos que era mala para el país. Es una disparidad en el rendimiento entre la diferencia entre algunos niños anglos y algunos niños afroamericanos, particularmente en los barrios urbanos. Eso está comenzando a disminuir.

Es necesario que usemos el mismo rigor de No Child Left Behind, particularmente en la edad media [sic] para las matemáticas y las ciencias, para asegurar que podamos competir por los puestos de trabajo del siglo XXI.

Y, entonces, primer paso, en mi opinión, para abordar exactamente lo que describió como cierto. el tipo de esclarecimiento de, ah no, hay partes de nuestra sociedad en que la gente, de hecho, se queda completamente atrás. es asegurar que el sistema educativo se base rigurosamente en la responsabilidad. Y cuando descubrimos que el estatus quo es inaceptable, tener la valentía política para cambiar. exigir estándares altos y cambiar.

Y la piedra angular de exigir cambios en un sistema que tiende a protegerse a sí mismo es la evaluación. Y me doy cuenta de que hay gente en mi partido que quiere eliminar No Child Left Behind. Y estoy seguro de que la hay en el otro partido. Pero mi criterio es que no se puede lograr la excelencia educativa a no ser que se evalúe y se corrijan los problemas.

Ahora, hay otro aspecto de ofrecer una sociedad de esperanza, y eso es fomentar la propiedad. Una de las cosas más interesantes acerca de Katrina, como bien saben, es que muchas personas desalojadas no eran dueñas de sus propias casas, eran inquilinos. Uno de los objetivos que fijé para mi gobierno por medio de una variedad de programas bastante simples -como ayudar con la cuota inicial y programas de educación, reconocer que las tasas de interés impulsan la mayoría de las compras de vivienda- fue fomentar la propiedad de vivienda por miembros de minorías. Ha alcanzado su punto más alto.

Considero que la idea de otorgarles poder a nuestras instituciones basadas en la fe. el gobierno puede ayudar, pero el gobierno a veces no puede encontrar. bueno, simplemente no pasa. simplemente no es una organización cariñosa. Y, entonces, creo firmemente. creo firmemente en darles poder a los programas basados en la fe y comunitarios en todo Estados Unidos para ayudar a lograr ciertos objetivos.

La asesoría, por ejemplo, asesoría de los hijos de prisioneros. cuya madre o papá está en la cárcel, es una iniciativa que yo inicié. La rehabilitación de los drogadictos, darles a aquéllos que cumplen con los requisitos para el dinero (para combatir) las drogas un vale, dinero, una receta para que puedan redimirla en algún programa que escojan, no al cual los asigne el gobierno. En otras palabras, existe una variedad de programas de servicios sociales dirigidos a hacer que la gente salga adelante.

Y, entonces, miren. muchos estadounidenses, de cierto modo, estaban. no se daban cuenta de lo que está sucediendo en las regiones del país que usted describió. Y Katrina alertó a muchos estadounidenses. Y ahora existe una oportunidad, en mi opinión, de tomar. bueno, de que la gente note y ponga en marcha políticas. ponga en marcha políticas para ayudar a aquéllos que necesitan ayuda, como los centros comunitarios de salud, o. para atención de la salud. o aumentar las oportunidades educativas por medio de sistemas rigurosos de contabilidad y, repito, exigir cambios donde hay necesidad de cambios. necesarios, y promover la propiedad.

Gracias. Buena pregunta.

P . no soy tímido. En primer lugar, deseo felicitarlo por su presentación hoy. Y le diré que estoy 100 por ciento detrás de su lucha contra el terrorismo. Además.

EL PRESIDENTE: ¿Por qué no lo deja así, no más?

P Ah, no. Ah, no. (Risas y aplausos.)

Le digo, una de las razones por las cuales estoy calificado para decir que, probablemente haya escuchado de Ernie Shavers, el boxeador. Yo entren a Ernie Shavers. Luchó contra Muhammad Ali, y Muhammad Ali dijo que le pegó tan duro que despertó a sus antepasados en África. (Risas.) Por lo que s un poquito sobre el boxeo y las cosas. Pero sé que en el boxeo. les enseñ a más de 3,300 niños durante el transcurso de 13 años, dos de ellos lucharon por el campeonato mundial, entre ellos Ernie Shavers. Les enseñ que la mejor defensa es una buena ofensiva. Eso es lo que usted está haciendo ahora. Y lo felicito. (Aplausos.)

Mi mamá y papá se mudaron de Alabama a Ohio a mediados de los años cuarenta. Eran padres de cinco hijos. Todos prestamos servicios en las fuerzas armadas. Yo serví ocho años, y todos servimos honorablemente. Por lo que soy un infante de Marina. También he sido Niño Explorador y bombero. A manera de introducción, el joven habló sobre la política nacional. El miércoles próximo, haré mi sexto viaje a la zona de Nueva Orleáns, Mississippi como contratista. Soy Presidente de la Ohio Minority Contracting Association. Deseo agradecerle públicamente al senador Voinovich ahora mismo por remitirme donde el senador Trent Lott, que me dirigió a Haley Barbour, el gobernador por allá, que abrió oportunidades.

Tenemos a gente retirando escombros, poniendo techos. Tengo una propuesta de $600,000 para alimentar a 22,000 trabajadores allá a los cuales no se les ha alimentado lo suficiente. Usted ha estado por allá. Yo también. La gente está trabajando 14 y 16 horas al día. Y nunca me he sentido tan orgulloso de ser estadounidense, de ver la efusión de las personas por allá que se ayudan unas a las otras, particularmente la comunidad basada en la fe. Por lo que le agradezco, lo aprecio y estoy deseoso de poner esta propuesta en sus manos. Gracias. (Aplausos.)

EL PRESIDENTE: Bueno, veamos. Recibí una invitación y una propuesta. (Risas.)

Sí, señor. ¿Alguien trabaja aquí en esta ciudad? (Risas y aplausos.)

P Lo siento. Señor Presidente, acabo de terminar el libro del embajador Paul Bremer, y una de las cosas que quería decirle a usted y al embajador Bremer es gracias por protegernos.

EL PRESIDENTE: Gracias. (Aplausos.)

Usted es el próximo.

P Okay, mi pregunta es.

EL PRESIDENTE: Tenemos micrófonos que se baten en duelo aquí. Prosiga.

P Okay. Mi pregunta es, desde el 11 de septiembre, una de las cosas clave que necesitamos es la reforma inmigratoria, incluida la reforma inmigratoria integral que ahora mismo está ante el comité del senador Specter en el judicial. Hay dos principios que espero que respalde: Uno, la gente buena, los ingenieros, los que tienen doctorados, los médicos, los enfermeros, la gente en el sistema que ha cumplido con las reglas, pasará al frente de la cola en cualquier reforma inmigratoria. Ese es el título IVz del proyecto de ley.

En segundo lugar, los ilegales que no han cumplido con las reglas. comprendo el debate, agradezco sus declaraciones sobre la reforma inmigratoria, pero ¿no es mejor que sepamos quiénes son, hacer que se les tomen las huellas digitales y fotografíe, y permitir de nuevo algún tipo de 245I para que.?

EL PRESIDENTE: Dígale a la gente qué es eso. Dígale a la gente lo que es 245I.

P Okay. 245I es un programa de amnistía parcial que se venció en el 2001, de hecho, se iba a votar al respecto el 11 de septiembre, desafortunadamente. Pero aquéllos. era un pequeño segmento de la población ilegal que iba a pagar una multa de $1,000 y, por ejemplo, tras entrar ilegalmente y luego casarse con un ciudadano estadounidense, podía de cierto modo legalizar su condición.

EL PRESIDENTE: Okay. Permítanme darles ciertos principios generales sobre la reforma inmigratoria, según la veo. En primer lugar, sí necesitamos saber quiénes están entrando a nuestro país y si están viniendo ilegalmente o no legalmente -legalmente o no legalmente- y si están entrando o saliendo. Y parte de las reformas posteriores al 11 de septiembre era un sistema mejor para averiguar quién estaba entrando.

En segundo lugar, tenemos una frontera extensa entre Texas y México que es realmente difícil hacer que se respete. Debemos hacer todo lo que podamos para hacer que se respete la frontera, particularmente en el sur. Me explico, es el lugar donde la gente está entrando continuamente para encontrar trabajo. Tenemos una situación en nuestra propia región donde hay. las disparidades son inmensas, y hay trabajos en Estados Unidos que la gente no quiere hacer. Ese simplemente es un hecho. Conocí a un cultivador de cebollas hoy en el aeropuerto cuando llegué, y dijo, debe ayudarme a encontrar gente que cultive cebollas. las remuevan o lo que quiera que hacen con ellas, ¿saben? (Risas.) Hay trabajos que simplemente no se están realizando porque los estadounidenses no quieren hacerlos. Y sin embargo, si están ganando 50 centavos por hora en México, y puede ganar mucho más en Estados Unidos, si tiene bocas que alimentar, van a venir a tratar de encontrar trabajo. Es una frontera extensa, de la cual. la cual cruza la gente para mantener a sus familias.

El primer paso de cualquier política inmigratoria es velar porque se respete nuestra frontera de maneras prácticas. Estamos gastando recursos adicionales para poder usar diferentes dispositivos de detección, vehículos teledirigidos, para ayudar. y expandir la Patrulla Fronteriza, por cierto, aumentar el número de agentes en la frontera para asegurarnos de dotarlos de las herramientas necesarias para detener a la gente que cruza, para comenzar.

En segundo lugar, parte del problema que hemos tenido en el pasado es que hemos tenido -por falta de una palabra mejor- que capturar y liberar; la Patrulla Fronteriza encontraba a gente que se metía; los detenía por un periodo de tiempo; les decía, regresen y pónganse en contacto con nosotros dentro de 45 días, y luego aquéllos no se ponían en contacto con ellos 45 días más tarde. Y desaparecían en la sociedad para hacer el trabajo que algunos estadounidenses no quieren hacer.

Y, entonces, estamos cambiando el capturar y liberar. Estamos concentrándonos en particular en aquéllos de Centroamérica que están cruzando la frontera del sur con México, terminando en nuestro propio. es una respuesta larga, pero es una pregunta importante: ¿Cómo protegemos nuestras fronteras y a la vez, somos una sociedad humana?

De todos modos, el primer paso, concentrarse en hacer que se respete la frontera; cuando encontramos a gente, enviarla a casa, para que el trabajo de nuestra Patrulla Fronteriza sea trabajo productivo.

En segundo lugar, me parece que tener un programa de seguridad es decirle a la gente que está contratando a personas aquí ilegalmente, vamos a hacer que rindan cuentas. El problema es que nuestros empleadores no saben si están contratando a gente ilegalmente porque hay toda una industria de falsificación en torno a la gente introducida ilegalmente a Estados Unidos. Hay una industria de contrabando e industria de falsificación. Y es difícil para nuestros empleadores, el tipo de las cebollas por allá, saber si tiene o no. si los documentos que se le están mostrando que lucen reales son reales o no.

Y, entonces, he aquí una propuesta mejor de lo que estamos haciendo ahora, que es decir, si van a venir a realizar un trabajo que un estadounidense no quiere hacer, se le debe dar una tarjeta a prueba de falsificación que diga que puede venir por un tiempo limitado y trabajar en un puesto que estadounidense no quiere hacer. Eso es seguridad fronteriza porque significa que la gente estará dispuesta a entrar ilegalmente con una tarjeta para hacer un trabajo de manera limitada y luego irse a casa. Y, entonces, los agentes no estarán persiguiendo a la gente que se está introduciendo ilegalmente en remolcadores o a través del desierto de Arizona. Podrán concentrarse en las drogas y los terroristas y las armas.

La pregunta fundamental a la que se está refiriendo él es, ¿qué hacemos al respecto a.? -hay dos preguntas- una, ¿debemos tener una amnistía? Y la respuesta, en mi opinión, es, no, no debemos tener una amnistía. En mi opinión, otorgar una amnistía, ciudadanía automática -eso es lo que significa una amnistía, haría que otras 11 millones de personas o cuantas estén aquí, viniesen con la esperanza de ser ciudadanas de Estados Unidos. No debemos tener una amnistía. Debemos tener un programa que diga, póngase en cola como todos los demás se ponen en cola; y que si el Congreso considera que hay una necesidad de una cuota más alta de ciertas nacionalidades, que aumente las cuotas. Pero no permitan que la gente se ponga al frente de la cola en vez de alguien que ha estado cumpliendo con las reglas. (Aplausos.)

Y, entonces, de todos modos, esas son mis ideas sobre la buena política inmigratoria. Obviamente, habrá ciertas preguntas que deberemos responder: ¿Qué hay de la persona que ha estado aquí desde 1987 -1986 fue el último intento de hacer una reforma inmigratoria- está aquí desde hace mucho tiempo. Han criado una familia aquí. Y mi único consejo al Congreso y a la gente en el debate es comprender lo que constituyó Estados Unidos. Somos un país de inmigrantes. Este hombre es de Hungría, ¿saben? (Aplausos.) Y debemos tratar a la gente equitativamente. Debemos tener un sistema de leyes que sea respetuoso de la gente.

Me explico, la idea de tener un programa que causa que la gente se quede atrapada en la parte trasera de los remolcadores, que arriesgue la vida para entrar a Estados Unidos para hacer un trabajo que algunas personas no quieren hacer simplemente no es estadounidense, en mi opinión. Y, entonces, espero que el debate sea cortés y respete el honor de este país. Y recuerden, hemos pasado por tales periodos antes, en los que el debate inmigratorio puede ser duro. Y no debe ser duro. Y espero. mi llamado a la gente es que sea racional con respecto al debate y considerada sobre lo que las palabras pueden significar durante este debate.

Pregunta final, señor. Me están pagando muchísimo dinero y tengo que regresar a trabajar. (Risas.)

P Mi nombre es José Feliciano.

EL PRESIDENTE: No.

P Sí, lo es. (Risas.)

EL PRESIDENTE: Sí. es como la vez que llamé a un hombre y dije, oiga, llama George Bush. Dijo, vamos, deja de bromear conmigo, hombre. (Risas.) ¿Qué quiere decir?

P . aquí. (Risas.)

EL PRESIDENTE: Correcto.

P Y, en realidad, soy presente de la Hispanic Roundtable. iba a hacerle la misma pregunta. Sin embargo, voy a hacerle una simple ahora, y está relacionada con la autodefensa preventiva. ¿De qué manera, señor Presidente, Irán es ahora diferente de lo que Iraq era hace tres años?

EL PRESIDENTE: Bueno, en primer lugar, había 16 resoluciones del Consejo de Seguridad. El mundo se había pronunciado con una voz clara no una vez. Creo que 16 -¿es correcto eso, Stretch, 16? Estoy preguntándole a un miembro de la prensa. Me gusta cambiar de papeles a veces. (risas y aplausos.) En realidad estoy viendo si están prestando atención, ¿saben? (Risas.) Por la mitad comienzan a quedarse medio dormidos. (Risas.)

Pero el mundo había dicho mucho en contra de Sadam Husein. Había un proceso diplomático. Quizá recuerden que el Congreso, creo que en 1998, votó a favor de una resolución que debía haber un cambio de régimen. Mi predecesor examinó los mismos datos de inteligencia que yo vi y vio una amenaza. Pero la diferencia. una diferencia fue que en Iraq había una serie de resoluciones unánimes que básicamente hacían que el gobierno de Iraq rindiese cuentas, las cuales Sadam Husein ignoró. Fue resolución tras resolución tras resolución.

El asunto de Irán recién está comenzando a desarrollarse. Y mi esperanza, por supuesto, es como dije anteriormente, que podamos resolver el asunto diplomáticamente. Es muy importante que Estados Unidos trabaje con nuestros aliados -en este caso, el grupo principal de negociadores ha sido Alemania, Francia y Gran Bretaña- para que los iraníes oigan una voz unificada.

Ahora, la voz a veces -me explico, si se trata de uno- son negociadores, probablemente tengamos algunos abogados acá que son buenos negociadores- es más fácil que negocie una persona en vez de seis. No estoy sugiriendo que sea abogados, ¿sabe?, pero me parecía que podría serlo. (Risas.)

Y, entonces, es muy importante que continuemos asegurándonos de que oigan una voz. Las sociedades no transparentes tienen una ventaja con relación a aquéllos de nosotras que somos transparentes, donde toda movida está en la prensa, se ventila cada opinión. Y, entonces, es muy importante trabajar para asegurar que oigan una sola voz. Ahora, quizá hayan leído en los diarios que nuestro embajador en Iraq, Zal, se ha comunicado con los iraníes para hablarles claramente sobre nuestra preocupación por la participación en Iraq. Es muy importante, sin embargo, que los iraníes comprendan que esa discusión se limita a Iraq. Consideramos que deben saber nuestra posición.

A fin de cuentas, las relaciones entre Iraq e Irán serán negociadas entre el gobierno de Iraq y el gobierno de Irán. La nuestra simplemente. estamos aprovechando esta oportunidad para hablar claramente sobre nuestras inquietudes de interferencia dentro de un proceso que es. un proceso democrático que está evolucionando. Nuestra posición aún es muy claramente que los iraquíes. lo iraníes no deben tener un programa para construir armas nucleares, o la capacidad, los conocimientos necesarios para construir algo que llevaría a armas nucleares. Y estamos trabajando estrechamente con aliados y amigos para continuar expresándoselo claramente.

Entonces, los asuntos son distintos. Los asuntos están en diferentes etapas de la diplomacia.

Oigan, he disfrutado esto. Espero que ustedes también. Que Dios los bendiga. (Aplausos.)

END 1:56 P.M. EST


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