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Oficina del Secretario de Prensa
6 de noviembre de 2001

Declaraciones del Presidente a la Conferencia de Varsovia Sobre la Lucha Contra el Terrorismo

7:10 A.M EST

EL PRESIDENTE: Bueno, muchísimas gracias, Sr. Presidente. Es un verdadero placer volver a Varsovia, esta vez por teledifusión. Mi visita a la región en junio fue maravillosa, y sé que hoy estoy entre amigos.

Agradezco a todas las naciones de Europa central y oriental en esta conferencia. Son nuestros asociados en la lucha contra el terrorismo, y compartimos un momento importante en la historia.

Durante más de 50 años, los pueblos de su región sufrieron bajo ideologías represivas que trataron de atropellar la dignidad humana. Hoy, nuestra libertad se ve amenazada una vez más. Como los fascistas y los tiranos antes que ellos, estos terroristas – al-Qaeda, el régimen talibán que los apoya, y otros grupos de terror por todo el mundo – tratan de imponer sus puntos de vista radicales por medio de las amenazas y la violencia. Vemos la misma intolerancia de la disensión; las mismas ambiciones locas y globales; la misma determinación brutal de controlar todas las vidas y toda la vida.

Hemos visto la naturaleza real de estos terroristas en la naturaleza de sus ataques – matan a miles de personas inocentes y luego se regocijan de ello. Matan a otros musulmanes, muchos de los cuales murieron en el World Trade Center esa terrible mañana – y luego lo saborean. Excusan el asesinato y mantienen que lo cometen en nombre de una religión pacífica.

También hemos visto la naturaleza real de estos terroristas en la naturaleza del régimen que apoyan en Afganistán – y es aterrador. Las mujeres son encarceladas en sus hogares, y se les niega acceso a la atención médica básica y a la educación. La comida enviada para ayudar a esta gente hambrienta es robada por sus líderes. Los monumentos religiosos de otros credos son destruidos. Se les prohíbe a los niños que vuelen cometas, o que canten canciones, o construyan muñecos de nieve. Una niña de siete años fue golpeada por usar zapatos blancos. Nuestros enemigos han traído solamente miseria y terror al pueblo de Afganistán – y ahora están tratando de exportar ese terror por todo el mundo.

Al-Qaeda opera en más de 60 países, entre ellos algunos en Europa central y oriental. Estos grupos terroristas se proponen desestabilizar a naciones y regiones enteras. Están buscando armas químicas, biológicas y nucleares. De tener los medios, nuestros enemigos serían una amenaza contra todas las naciones y, eventualmente, la propia civilización.

Por lo que estamos determinados a luchar contra este mal, y luchar hasta que nos libremos de él. No esperaremos hasta que los autores de los asesinatos masivos obtengan armas de destrucción masiva. Actuamos ahora, porque debemos levantar esta amenaza siniestra de nuestra era y salvar a las generaciones futuras.

La gente de mi país actualmente está luchando esta guerra en casa. Enfrentamos una segunda ola de ataques terroristas a manera del mortal ántrax que ha sido enviado por medio del correo de los Estados Unidos. Nuestra gente está reaccionando a esta nueva amenaza con vigilia y calma. Nuestro gobierno está reaccionando para tratar a los enfermos, proporcionar antibióticos a aquellos que han sido expuestos y atrapar a los culpables, ya sea en el extranjero o dentro del país.

Y luchamos en el extranjero con nuestras fuerzas armadas, con la ayuda de muchas naciones, porque el régimen talibán de Afganistán rehusó entregar a los terroristas. Y estamos logrando mucho en una causa justa. Nuestros esfuerzos están dirigidos a objetivos terroristas y militares porque – a diferencia de nuestros enemigos – valoramos la vida humana. No queremos apuntar a gente inocente, y nos lamentamos por los tiempos difíciles que el Talibán ha traído a la gente de su propio país.

Nuestras fuerzas militares están dedicándose metódicamente a su misión. Hemos destruido muchos campos de entrenamiento de terroristas. Hemos cortado muchos enlaces de comunicación. Estamos derribando las defensas aéreas, y ahora estamos atacando las líneas de fuego del Talibán.

He visto algunos informes noticiosos que muchos ciudadanos de Afganistán desearían que el Talibán nunca hubiera permitido a los terroristas de al-Qaeda dentro de su país. Los comprendo. Y espero que aquellos ciudadanos nos ayuden a localizar a los terroristas – porque mientras antes los encontremos, mejores serán las vidas de las personas. Quizá tome mucho tiempo, pero sin importar cuando tome, aquellos que mataron a miles de estadounidenses y ciudadanos de más de 80 otras naciones serán llevados ante la justicia, y el uso indebido de Afganistán como un campo de entrenamiento del terror concluirá.

Como he dicho desde un principio, esta es una lucha difícil, de duración indeterminada. Damos caza a un enemigo que se esconde en las tinieblas y en las cavernas. Nos encontramos al comienzo de nuestros esfuerzos en Afganistán. Y Afganistán está al comienzo de nuestros esfuerzos en el mundo. Ningún grupo o nación debe confundirse sobre las intenciones de los Estados Unidos: No descansaremos hasta que los grupos terroristas de alcance mundial hayan sido encontrados, hayan sido detenidos, y hayan sido vencidos. Y esta meta no se logrará hasta que todas las naciones del mundo dejen de proteger y apoyar a tales terroristas dentro de sus fronteras.

La derrota del terror requiere de una coalición internacional de un alcance y una colaboración sin precedentes. Requiere de acciones sinceras y sostenidas de muchas naciones contra una red de células y bases y financiamiento terroristas. Más adelante esta semana, en las Naciones Unidas, presentaré mi visión sobre nuestras responsabilidades comunes en la guerra contra el terror. Advertiré a todas las naciones que estos deberes involucran más que condolencias o palabras. Ninguna nación puede ser neutral en este conflicto, porque ninguna nación civilizada puede estar segura en un mundo amenazado por el terror.

Les doy las gracias a las muchas naciones de Europa, entre ellas nuestros aliados de la OTAN, quienes han ofrecido ayuda militar. También agradezco a las naciones que están compartiendo informaciones y están esforzándose por cortar el financiamiento terrorista. Y les doy las gracias a todos ustedes por la importante y práctica labor que están realizando en esta conferencia. La guerra contra el terrorismo será ganada sólo cuando combinemos nuestras fuerzas.

Tenemos una vasta coalición que está uniendo al mundo y aislando a los terroristas cada vez más – una coalición que incluye a muchos países árabes y musulmanes. Estoy alentado por lo que están diciendo los líderes. El líder de la Liga Árabe de 22 naciones rechazó las afirmaciones del líder terrorista y dijo que él -- Osama bin Laden -- "no habla en nombre de los árabes y musulmanes". Cada vez queda más claro que este no es solamente un asunto entre los Estados Unidos y la red de terror. Como lo dijo el ministro del exterior egipcio, "Existe una guerra entre bin Laden y el mundo entero".

Todos nosotros que estamos hoy aquí entendemos esto: No luchamos contra Islam, luchamos contra el mal.

Agradezco a todos nuestros asociados de la coalición, y a todos ustedes, por su firme apoyo. La última vez que estuve en Varsovia, hablé sobre nuestra visión compartida de una Europa que es íntegra y libre y está en paz. Dije que estábamos construyendo una Casa de Libertad, donde las puertas están abiertas a todas los pueblos de Europa, y cuyas ventanas dan hacia oportunidades globales más allá. Ahora, esa visión ha sido desafiada, pero no cambiará. Con su ayuda, nuestra visión de paz y libertad se hará realidad. Y con su ayuda, defenderemos los valores que tenemos en común.

Gracias por unírsenos. Y que Dios los bendiga a todos.

END 7:18 A.M. EST


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